Club Atlético
Justo José de Urquiza
La Historia
La Sede
Las Inferiores
Las Fotos
Varios
 

Noticias


De pelear el descenso en J. J. Urquiza a dar clase en Japón
Publicado el 29 de Diciembre de 2015

Agustín Castiglione, histórico defensor del ascenso, recibió una oferta para ser profe de la escuelita de Boca en Tokio y, gracias al apoyo de su club, viajó. Pasó tres meses y cuando volvió su equipo se había asegurado la permanencia en la C.

Inesperadamente, mientras desarrollaba el undécimo año de su trayectoria profesional en el fútbol de ascenso, defendiendo la camiseta de Justo José de Urquiza, a Agustín Castiglione le llegó un propuesta sorpresiva: ir a Japón durante tres meses para brindarle conocimientos futbolísticos a los pibes de ojos rasgados que concurren a la escuela de Boca Juniors en esas lejanas tierras. Y, aunque era una decisión difícil alejarse cuando su equipo peleaba la permanencia, fue apoyado por el club y viajó.

"Me llamó Juan Cruz Mónaco, amigo y ex compañero mío en San Telmo, para preguntarme si me interesaba viajar porque estaban buscando un profe y como soy recibido pensó en mí. Al mes estaba viajando. Tengo que agradecerle a los directivos de J. J. Urquiza y al técnico Mariano De La Fuente, con quienes tengo una relación muy buena, ellos me dieron permiso para alejarme cuando faltaban siete fechas para terminar el campeonato. Entendieron que era importante para mi crecimiento. Igual me costó mucho dejar a mis compañeros, entre quienes tengo muchos amigos, peleando el descenso. Tenemos un grupo de whatsapp y desde Japón seguí muy de cerca el día a día y cuando los chicos, con gran esfuerzo se la jugaron y dieron la cara para salvarse del descenso en la penúltima fecha, a la distancia sentí una gran alegría y un desahogo", le cuenta el marcador central a Clarín.

"Me encontré con un país muy diferente en todo sentido al nuestro -relata Castiglione-, destaco la limpieza, la seguridad y no tener inflación. Es una sociedad muy avanzada y son una potencia mundial. El japones no es creador, sino un gran copiador, tienen una gran disciplina para todo, y se ven los éxitos. La gastronomía es buenísima y accesible, lo mismo que los productos de electrónica y la ropa deportiva. Es caro el transporte, los alquileres y los servicios".


En el plano futbolístico, y en relación a su tarea específica en la Escuela de Fútbol de Boca en tierras japonesas, señala que estando allá leyó "una frase del Cholo Simeone diciendo que el fútbol es como la vida y que juega como se vive; esa fue la mejor identificación". "El jugador japonés tiene muchas condiciones técnicas, juega muy bien, pero le falta la pasión del sudamericano; es como si le diese lo mismo perder o ganar. Y además son muy estructurados. Una de las ideas de la Escuela de Boca es transmitirles ese plus que tenemos nosotros. Que a sus juego los chicos japoneses le sumen voz de mando y agresividad. En la cancha no hablan ni son agresivos, en el buen sentido", explica.

"Se trabaja con tres categorías: sub 8, sub 10 y sub 12, de lunes a viernes. Siempre con dos profes argentinos, que van rotando cada tres meses, que es el plazo de la visa. Para comunicarnos con los pibes teníamos dos traductores y además íbamos a una profesora de idioma. Me hubiese gustado mucho tener un ida y vuelta fluido para dialogar con los chicos, pero en tres meses no dio el tiempo; sí aprendí las palabras clave como derecha, izquierda, arriba, abajo, remate, pase...", cuenta. Durante la estadía de Castiglione la Escuela de Boca cosechó, además de conceptos técnicos, tácticos y físicos, dos títulos: en un certamen contra otras Escuelas radicadas allá como las de Barcelona, Milan, Corinthians y Santos y otro en un torneo de futsal con equipos locales.

¿Este cambio de rol marcará el final de la etapa de Castigliione futbolista y le abrirá camino a la docencia futbolística? "No. Quiero seguir jugando, no murió el futbolista. Más allá de que estoy decidido a hacer el curso de técnico, para complementar con el de preparador físico, voy a seguir dándole hasta que el cuerpo diga basta. Es lo que me apasiona y me quedan sueños por cumplir. Empecé a jugar en el club de barrio a los 6 años y nunca dejé. Tengo algunas propuestas y estoy viendo", responde. Su trayectoria incluye San Telmo, donde debutó en Primera a los 19 años, San Miguel, Berazategui, Sacachispas, Unión de Mar del Plata, San Lorenzo de Alem, Sarmiento de Leones y J. J. Urquiza.


"De todos rescato algo. Pero Sacachispas es especial porque ahí me hice hombre: jugué dos Promociones para no descender y pasé meses de sueldos atrasados; es un club con el que me siento identificado y que quiero mucho. También guardo recuerdos muy lindos del interior, en Catamarca, jugando en San Lorenzo de Alem, pasé un año excelente en mi vida personal y en la cancha; igual que en Leones. Un cambio de vida, formar pareja con mi novia me impulsó a volver a Buenos Aires y en J. J. encontré uno de los mejores grupos que me tocó compartir", remarca. "El fútbol del ascenso es hermoso, ofrece montones de anécdotas y vivencias increíbles. Nunca jugué en Primera o B Nacional, pero imagino que en esas categorías se viven cosas muy diferentes a las de Primera B, C o Torneo Federal", concluye.


Fuente y Fotos : http://www.clarin.com/futbol/Querido_Ascenso-Agustin_Castiglione-futbol_japones-J-_J-_Urquiza_0_1486651775.html


kaser Copyright © 2004/2019 www.jjurquiza.com.ar